La ciudad de Valencia se encuentra inmersa en la actualidad en un importante proceso de modernización, desarrollo económico y progreso humano que la convierten en un escenario ideal por sus oportunidades para crear, invertir, visitar y vivir.

 

Valencia, ciudad sostenible

     
 
 
 
Valencia destaca hoy como ciudad productora de innovación y riqueza, con una extraordinaria capacidad de integrar tecnología, educación, cultura, medio natural y social y un alto índice de penetración de las nuevas tecnologías –un 77,8% de los usuarios están conectados a Internet a través de un sistema avanzado de conexión, mientras que la media española se sitúa en un 22,5%- lo que está permitiendo desarrollar con éxito proyectos pioneros en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

El resultado es una ciudad que ofrece un entorno muy favorable para localizar actividades y empresas avanzadas, especialmente las propias de la economía del conocimiento, que utilizan intensivamente la creatividad, la información y el conocimiento como elementos básicos.

Valencia cuenta, además, con una buena red de conexiones en diferentes medios de transporte con las principales áreas de desarrollo económico y los mercados más importantes en el Arco Mediterráneo y se ha convertido en los últimos años en uno de los centros logísticos más potentes y con mayor potencial de crecimiento del sur de Europa.

Desde el punto de vista turístico, Valencia se ha consolidado como destino urbano cultural y de ocio y como destino de convenciones, congresos y negocios y se está abriendo paso con fuerza en el segmento del turismo de cruceros.

Sin embargo, lo más importante, es que Valencia se ha convertido en uno de los principales exponentes del estilo de vida mediterráneo, por la combinación de un entorno serio para el trabajo, con múltiples posibilidades para el ocio y el enriquecimiento personal a través de la cultura y la diversión. La amplia oferta lúdica para disfrutar del tiempo libre, unida a una clara apuesta por el desarrollo sostenible, armónico y equilibrado y el impulso de energías no contaminantes con el apoyo de la financiación europea, favorece un entorno limpio y cuidado que hace de Valencia una ciudad atractiva no sólo para visitar sino también para trabajar y vivir.

"Satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas", es lo que se entiende como "desarrollo sostenible". La aplicación de este término-objetivo a la ciudad, se consigue con la mejora de la habitabilidad y la calidad de vida de los ciudadanos, que dependen de los factores sociales, económicos y de las condiciones medioambientales. La ciudad de Valencia, trabaja en la consecución de estos objetivos, en la protección y mantenimiento de su patrimonio natural, urbano y cultural.

El compromiso adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad de Valencia con la conservación de este patrimonio, le ha llevado a realizar diversas actuaciones medioambientales como es la potenciación de proyectos, que tienen como finalidad optimizar la gestión energética y mejorar además la calidad de sus servicios de transporte, de manera que dentro de los parámetros de economía de explotación, se consiga una contribución a la mejora de la calidad medioambiental, atmosférica y acústica, con el objeto de preservar los barrios, los espacios públicos y los edificios históricos.

Desde 1996 el Ayuntamiento y la Empresa Municipal de Transportes de la ciudad, que gestiona los autobuses urbanos, han experimentado con la utilización de nuevas energías como son los biocarburantes, el gas natural o la electricidad en la propulsión de sus vehículos.

En este contexto, con la preocupación medioambiental y la búsqueda de un transporte más "sostenible", se ha puesto en marcha un proyecto sobre la recogida y valorización de aceites vegetales de cocina usados, para su aprovechamiento como biocarburante, a utilizar en los autobuses urbanos de la ciudad: proyecto ECOBUS.